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3 de agosto de 2010

GROOMING

25 de marzo de 2010

Disfraz Público

Por: David Saavedra Caro

¿Se puede esconder el Sol con un dedo?, ¿Se puede hacer creer situaciones que todos saben que no es así?... sin duda que los hombres dibujan su futuro y trazan sus vidas de acuerdo a sus capacidades y condiciones, sumandoles sus aspiraciones personales y maneras propias de vivir la vida o las llamadas folosofías de vida. El sol si se puede esconder con un dedo por el tiempo que uno quiera, pero ese tiempo, por el hecho de ser tiempo, pasa y ya se convierte en pasado. Lo mismo sucede con aparentar. El aparentar es hacer creer a los demás situaciones en torno a una capa de engaños y promesas incumplidas. Tiene una duración limitada, y termina siendo sobrepasada por el cansancio y fatiga natural, igual como en el proceso de tapar el sol con un dedo, ya sea con el dedo chico o el gordito (meñique o pulgar para los ilustrados), se produce el cansancio y fatiga natural. 

En esa metódica del aparentar, surge el tema de los egos, las ambiciones y todos los sentimientos que el hombre ha desarrollado como propios dentro de su misma evolución, es decir, el querer llegar más lejos puede caer en el vicio capital de la avaricia, o tratando desde la misma vereda, el menosprecio que causa la posición social alcanzada, puede encausarse en una sobervia impulsiva hacia los actos de los demás, la clase restante.

El oportunismo juega un papel fundamental en la vida de ciertos hombres que la logran desarrollar y practicar, confieso mi oportunismo y el desarrollo que intento alcanzar, sólo espero no superar las barreras y caer en la sobervia u otros vicios capitales deribados de una determinada posición social a la cual me integre a futuro u otros acontecimientos que se destilen en el curso de mi vida. Pero el punto fundamental al tratar este punto del oportunismo se refiere esencialmente, al especial oportunismo que poseen los grandes empleadores de este País, al oportunismo que posee ese poder social que hay en todo estado y cuya voz se agita y resiente con el alzamiento de la Oz y el Martillo. Su fuerza, como clase empoderada por el dinero ve consagrada su acción en el principio de subsidiaridad. Pero también ahí es donde encuentra su limitación.

Actualmente, el oportunismo se ha apoderado del Estado, y ha dado curso a la especulación. Provocando un hecho que nos resistimos a aceptar, pero en realidad, el único freno lo pone la volatividad. El PODER, es lo que un tipo de gente busca, es lo que sólo unos pocos lo poseen, pero son más los que aceptan los designios que provengan del ejercicio del mismo. Es una teoría social democrática comprobada. Unos obedecen y el resto cumple.

El empoderamiento estatal y económico concentrados en si mismos, es hoy en día una realidad en la cual vivimos. Y aunque se resitan y "traten" de enmendar los actos producidos por UN PRIVADO DISFRAZADO DE PÚBLICO, no calmarán las aguas hasta que la especulación y las utilidades comprometidas sean zangadas y repartidas lo antes posible. Es inverosimil comprender que las participaciones "accionarias" le permitan tener ese PODER. El mercado de valores se remece con los papeles con marca SP hoy en día, estableciendo automaticamente que la teoría de Tarzán fue llevada a cabo con la más absoluta publicidad.

Y es así como el oportunismo y la avaricia, con un poco de sobervia para condimentar, crean un plato esquisito que se puede saborear y degustar ni nada más ni nada menos que en democracia y por el mismisimo Presidente de la República de Chile, el Sr. Sebastián Piñera Echeñique. 

17 de marzo de 2010

MEDIAGUAS

Por David Saavedra C.

Cuando puse a la palestra el tema, fueron disminuyendo los seguidores en twitter lo que obviamente hace el efecto conocido de decadencia en popularidad. Pero justo ahora salen voces que apoyan a la ramificación del problema que me he planteado y he expuesto en las redes sociales, y ustedes ya se preguntarán ¿cual es el gran problema que este tipo tiene?, la respuesta a esa lógica interrogante tiene su base en el terremoto, especificamente a los efectos que produjo el célebre acontecimiento en los inmuebles de casi el 40% de nuestros compatriotas. Los que entran en esta cifra aproximada, no son a los que se le movio la casa, porque ahí el porcentaje claramente aumentaría al doble, ni mucho menos a los que se les raspó la pared con la caida del mueble del living o al que se le aplastó levemente el zinc con piedrecitas del tamaño de una polca, no me refiero exactamente a ellos con la cifra del 40% aprox., sino a los que salieron con una polera, en ropa interior (y otros desnudos) y un calcetin, arrancando de su casa por que venía una ola gigante o porque el cerro se estaba cayendo a pedasos encima de sus cabezas o porque... en fin, son inmumerables las causas por la cuales nuestros compatriotas se vieron forzados a ver como sus anhelos de la casa propia se iban con el agua o con el derrumbe del cerro o con el poder de la grieta que se dejó sentir en su metro cuadrado a 30 años plazo. Ellos son el 40% aproximado que hoy se ve envuelto en una situación de desamparo, incertidumbre y traumas dignos de un betsellers.

Hasta aquí, no hay tema de conflicto sino una narración de lo ocurrido un histórico 27 de febrero del presente año 2010, que en el cual los cimientos de una vida organizada y plena se vieron perturbados por estos tres minutos de vacío hipnótico de nunca acabar. Es así, que con las esencias del desamparo y angustias de un futuro incierto, se asoman las célebres MEDIAGUAS. Esta verdadera institución, desarrollada como un proyecto de erradicación de campamentos en nuestro país ahí por los años 97' por el jesuita Felipe Berríos, que luego pasa a constituirse en bases sólidas como una ONG denominada "Un techo para Chile" trabaja mano a mano con voluntarios para armar nuevas esperanzas, y así aclarar el sombrío panorama para construir nuevos estilos de vidas. Hasta aquí, no hay drama alguno, al contrario, desde los crudos años 97' se levantaba una fuerza que remecía las vidas de personas que se encontraban en situaciones de vulnerabilidad social y que aparte no tenían un techo al cual la gente le llamaba "casa". Esas mediaguas de emergencia se partieron construyendo en los años 97', y aquí viene la problemática, no han variado en lo absoluto su construcción, siguen siendo cinco planchas de madera prefabricadas de no más de 3 milímetros de grosor y un techo con seis planchas de zinc, pero lo particular y novedoso de este millonario negocio de las mediaguas (viviendas de emergencia) es que su precio ha variado positivamente, su novedosa evolución en su personalidad jurídica (EGIS, Entidad de Gestión Inmobiliaria Social y PSAT, prestadores de Asistencia Técnica) le da mayor rentabilidad, más los aportes de privados (donaciones en cadenas de retail, donaciones de empresas, donaciones de ongs internacionales, etc), utilidades por publicidades, el ahorro que se produce en el armado de los paneles que despúes se convierte en casa efectuado por los voluntarios, etc... es una empresa que ve en lo social su negocio.

Ahora bien, el tema de las mediaguas o viviendas sociales adoptadas como estandarte para esta catástrofe es sin lugar a dudas una "opción viable" como una medida "provisoria", pero, cuando la autoridad dice provisorio, se refiere a ¿corto plazo? es decir, 1 año; o más bien será ¿mediano plazo? es decir, 2 a 3 años; o lo provisorio será largo plazo, lo cual conlleva a un periodo de tiempo de 5 años como mínimo. Entonces la problemática generalizada de este tema es: ¿Será posible aguantar, en el mejor de los casos, un invierno en las zonas costeras afectadas con planchas de madera de 3 milimetros sin una aislación térmica y con un techo de seis planchas de zinc sin un tratamiento propio de una casa digna?; o ¿resistiran las cuatro "planchas de madera" los vientos y tormentas propios de esas zonas?; es cierto, es mucho mejor tener un techo de seis planchitas de zinc para esas familias que lo perdieron todo antes que vivir en carpas y en la calle en esas condiciones invernales, pero ¿usted cree querido lector que lo provisorio es un año?, y ahora su impresión sería al leer esa interrogante, ¡pero no viven en la calle y van a pasar menos frio en las mediaguas que a la interperie!, y mi respuesta a eso sería una aprobación total, pero hay que tener en cuenta también en que Estado está al servicio de la "persona humana" y lo humano requiere de condiciones optimas y apropiadas para sobrevivir y usted cree que con el valor comercial que posee la mediagua que es construida por "Un techo para Chile" es justo, no nos olvidemos que actualmente el valor base de la mediagua que el Estado de Chile le va a pagar a esta institución es de $250.000 pesos por mediagua (siendo austero en el valor) la pregunta salta a la vista, ¿Como no va alcanzar para forrarla siquiera con fieltro?, siendo que "todas" las ganancias de la Teletón (los ciudadanos dieron el aporte para construir 23.000 viviendas de emergencia con los 15 mil millones que se iban a recolectar) y más las lucas que pone el Estado, ¿como no va alcanzar para poner un insignificante aislante térmico en estas célebres "VIVIENDAS DE EMERGENCIA"?.

En sí, creo que se ha publicitado en demacía la teoría de la "cantidad antes de la calidad", siendo que antes de las 3:34 am del 27 de febrero estábamos caminando en la senda de los GRANDES Y PODEROSOS de la región, pero en estas pequeñas cosas, en la grandesa de un renovado negocio social y un insignificante fieltro térmico deja dilucidar que el paquete promocional de las "VIVIENDAS DE EMERGENCIA" tiene que ser reformado, así como lo fueron sus precios y modalidades de escalamiento en la pirámide del negocio que ha esperimentado desde su constitución la ONG "Un Techo para Chile".

12 de marzo de 2010

El próximo candidato de la Derecha

















Por Patricio Navia

El terremoto no cambia los cimientos del escenario de sucesión, pero sí apura los tiempos. Además de no tener luna de miel, el gobierno de Piñera pondrá rápidamente a prueba a sus ministros.

Entre todas las prioridades que requieren la atención de un nuevo presidente, la identidad del próximo candidato presidencial de su coalición comprensiblemente ocupa un lugar secundario. Hay promesas que cumplir, problemas que enfrentar y sorpresas de la política cotidiana que inevitablemente hacen perder de vista el largo plazo.

Después del terremoto, la preocupación por la sucesión presidencial incluso parece una irresponsabilidad. Pero aunque cobre importancia pública cuando se acerque el fin del cuatrienio, su capacidad de influir en los nombres de quienes parten como favoritos para convertirse en presidenciables puede ser la mejor zanahoria y el palo más efectivo del presidente entrante para ordenar y disciplinar a los partidos de su coalición.

Nunca en todo su gobierno el presidente ejerce tanto poder como cuando nombra a su primer gabinete. Allí puede premiar y castigar a voluntad. Cuando deja nombres fuera, daña las carreras políticas de los marginados. En cambio, los incorporados quedan en deuda con el presidente que les dio la oportunidad para avanzar sus aspiraciones. Por eso, aunque la principal prioridad al nombrar el primer gabinete sea optimizar el éxito del gobierno, el flamante presidente no puede olvidar que al seleccionar nombres está dando inicio a la siguiente carrera presidencial en su coalición. Los futuros cambios de gabinete no ocurrirán a voluntad del mandatario. Los errores de sus ministros, la coyuntura política y el interminable ajedrez con la oposición influirán en cuándo se produzca el primer ajuste y en quiénes entren y salgan.

En los sistemas presidenciales donde el poder se concentra en forma excesiva en el ejecutivo −como en Chile o en México durante los gobiernos del PRI− el nombramiento del primer gabinete constituye una sinopsis muy confiable sobre las fortalezas y debilidades del nuevo gobierno. Piñera demostró que privilegiará la gestión y eficiencia, pero también permitió ver que su gobierno cojeará en la relación con los partidos. El punto ciego de su gobierno estará en su confusión entre diversidad e independencia partidista. Si los logros se verán en modernización del Estado, los errores serán esencialmente políticos.

Entre esos errores políticos, podemos contar la ausencia de figuras presidenciables que recojan la visión de una derecha moderna, liberal y orientada a generar crecimiento y empleo. Entre sus 22 ministros, Piñera sólo incorporó tres personas que han sido candidatos a cargos de elección popular. Dos de ellos, Lavín y Ravinet, son aspirantes presidenciales frustrados. Como ese virus siempre permanece latente, en Educación y Defensa primarán las consideraciones políticas. Posiblemente sus desempeños sean menos riesgosos, pero también los dos ex alcaldes de Santiago cometerán menos errores no forzados. Aunque a sus 63 años pudiera estar pasado de edad, Ravinet también tiene poco que perder. Si el fin de su carrera está cerca, bien vale la pena un último intento. Lamentablemente para Piñera, la visión de mundo de Ravinet se acerca más a la Concertación que a la nueva derecha del nuevo presidente.

Joaquín Lavín es una carta presidencial notable. Si vuelve a posicionarse como candidato, se lo deberá a Piñera. Aunque algunos creen que Piñera lo nombró a un cargo del que es imposible salir bien, Lavín es mucho más feliz como ministro que como derrotado candidato al senado. Pero ya que es presidenciable UDI, el titular de educación será flanco favorito de los que buscan limitar a 4 años el control derechista de La Moneda.

Por el poder que ostenta, el ministro del Interior siempre pudiera albergar aspiraciones presidenciales. Pero en la trinchera la posibilidad de tropezar es altísima. Una buena forma de debilitar a Piñera es haciendo caer a Rodrigo Hinzpeter. Por otro lado, Interior nunca ha sido buen trampolín para La Moneda. El caso de Insulza fue una excepción en tanto su poder creció con el arresto de Pinochet. Así y todo, pese al enorme poder que concentró, Insulza fue incapaz de contrarrestar la popularidad de Bachelet. Su poca experiencia en política le da frescura a Hinzpeter ante la opinión pública, pero Interior es un ministerio donde la experiencia es vital para sobrevivir.

Aunque siempre albergan aspiraciones presidenciales, los titulares de Hacienda cuidan la billetera mientras otros ministros se apropian de los beneficios del gasto. Andrés Velasco lideró un aumento importante del gasto, después de recibir los tres primeros años duras críticas por ser, citando a Bachelet, “mano de guagua.” Ocurrida la descoordinación con el titular de Economía Juan Fontaine, Felipe Larraín parte como el titular de Hacienda más débil desde el retorno de la democracia.

Los ministros sectoriales siempre son potenciales presidenciables. A diferencia de su predecesor Ricardo Lagos, que la hizo presidenciable al nombrarla en Salud, Bachelet evitó que sus ministros le hicieran sombra. Siguiendo ese ejemplo, Piñera pareció preocuparse más de las habilidades técnicas de sus ministros que de sus posibles condiciones −y ganas− para ser presidenciables. Con la excepción de Lavín en educación y Jaime Mañalich en Salud −que ya ha mostrado una notable habilidad política− los ministros sectoriales de Piñera parecen manejarse mejor en las aguas de las políticas públicas que de la política.

El titular de Mideplan, Felipe Kast, es un candidato atractivo para saltar a un ministerio más visible en el primer ajuste de gabinete. Con una historia personal fascinante y una habilidad innata para hacer política, Kast perfila para sorpresa. Si bien su pertenencia a la elite pudiera jugar malas pasadas con la Señora Juanita, la experiencia que adquirirá en Mideplan lo preparará para las ligas mayores en el primer cambio de gabinete.

De tenerlas, el resto de los ministros tropezarán en sus aspiraciones políticas por la falta de experiencia y por el generalizado sentimiento de que la política es una pérdida de tiempo. En vez de imitar a Mahoma e ir a la montaña, querrán que la montaña de la política baje al valle de la administración. Esa actitud frustrará sus aspiraciones presidenciales, pero también dañará el desempeño del gobierno.

A diferencia de gobiernos anteriores, Piñera tendrá un gabinete de reemplazo. Aunque lamentablemente para Piñera, el líder de ese gabinete en la banca es su principal adversario político, el senador Pablo Longueira. Al dejar sin ministerio al más carismático de los dirigentes de la UDI, Piñera tácitamente reconoció el poder de Longueira. Es más, entró en su juego. Si el gabinete tropieza, la presión para realizar un cambio incluirá el nombre de Longueira. Aunque Andrés Allamand también parece haberse sumado a esa estrategia de reemplazo, la sombra de Longueira perseguirá a este gabinete donde sobran habilidades técnicas pero escasea la experiencia política. Desafortunadamente para Piñera, su gobierno deberá navegar complejas aguas políticas antes de que pueda implementar sus reformas técnicas.

El terremoto no cambia los cimientos del escenario de sucesión, pero sí apura los tiempos. Además de no tener luna de miel, el gobierno de Piñera pondrá rápidamente a prueba a sus ministros. Pronto se verá quién tiene aptitudes y habilidades para convertirse en figura presidenciable.

Al mover sus primeras piezas con el nombramiento del gabinete −antes de que el terremoto apurara el inicio de su gobierno− Piñera demostró poca preocupación por la sucesión presidencial. Al incorporar tan pocos delfines a su gabinete, el presidente ha renunciado a una poderosa arma de disuasión para lograr disciplina y unidad en su coalición. Peor aún, al dejar intencionalmente fuera al más presidenciable de los líderes UDI, Piñera dejó escapar la oportunidad de usar la sucesión presidencial como una herramienta que contribuya al éxito de su propio gobierno.

Fuente: Poder360 Magazine

10 de marzo de 2010

Chile cambia con los Gobiernos

Sin duda alguna que cada persona que nace tiene que dejar una huella en el entorno donde convive, ese viejo sentimiento y característica inherente al ser humano, que nos mueve desde los primeros tiempos de nuestra existencia, sigue con nosotros en su versión 21. Sin embargo las personas naturales, comunes y silvestres son las que componen las corporaciones y fundaciones desean que su trabajo quede registrado en las consiencias de sus administrados, clientes, etc. ¿A que voy con tanta retórica y palabras lindas? ¿Porqué está el logo del presi electo?... en fin. Como mencioné anteriormente, es lógico y natural de todo hombre que ha nacido en este mundo dejar una huella para ser recordado, los romanos fueron los que tenían este concepto de "vivir con honor o morir con gloria" y preferían morir para ser recordado como héroes. Siguiendo con las palabras bonitas, ahora vamos al punto central despúes de tanta vuelta, los logos de los gobiernos, y más este por ser tan poco serio.

En sí, los paises del mundo tienen constituciones que delinean los parámetros y base jurídica a seguir por los administrados (ciudadanos) y entre los parámetros que considera la Constitución de la Republica de Chile, estipula en su articulado 2° que: Son emblemas nacionales la bandera nacional, el escudo de armas de la República y el himno nacional, y en ningún articulo de la Constitución de la República de Chile aparece que es necesario y "constitucional" el implementar un logo de gobierno. La única explicación a la implementación de estos logos de gobiernos creados por los gobiernos a travez de los tiempos republicanos no tienen una fuente o causa legal, aunque debería en este caso por ser nada más ni nada menos que el gobierno de una república democrática sujeta a las normas fundamentales que la rigen, la constitución.

Actualmente se ha hecho una vista gorda en el aspecto constitucional respecto a este polémico caso de los célebre logos de gobiernos.